Buenas tardes, dos puntos:
Hoy he tenido mi primera clase de conducir y para ser la
primera vez en mi puñetera vida que conduzco un coche ha ido bastante bien la
cosa. No me he estrellado, ni he atropellado a nadie, ni se me ha calado! Luego
me he enterado de que ese coche es difícil que se te cale por no sé qué rollo, blablablá.
¡Aquí la cuestión es quitarme méritos!
Y total, cuando he terminado me he dado cuenta de que hoy no
tenía médico, así que me he dicho: Oye, ¿por qué no voy a recoger mi título dos
años después de acabar la carrera? Y me ha parecido un plan tan guay que eso he
hecho.
Y ahora viene la parte emotiva. Cuando iba por el centro, he
visto a un hombre con un pájaro en la mano y que lo estaba impulsando para que echase
a volar, pero el pobre pájaro no ha volado y se ha pegado un trompazo contra el
suelo. El hombre se ha ido, dejándolo en el suelo. Y cómo yo soy la tonta de
los animales, me ha dado mucha pena dejarlo ahí, asi que me he acercado y lo he
cogido. Y resulta que era un vencejo y, para el que no lo sepa, los vencejos son
unos pájaros que no pueden andar. O sea, que si el pobre pájaro se cae al
suelo, no puede echar a volar, por lo que está jodido.
Total, que lo he cogido y me lo he puesto en el brazo, y él
se ha enganchado. No era una cría, ni se le veía que tuviera un ala rota, pero
estaba un poco atontadillo. Y así, con un pájaro en el brazo, he empezado mi
búsqueda de un árbol para dejarlo allí. Parecía Blancanieves, sólo me faltaba
cantar a dúo con el pajarillo. Notaba que la gente se me quedaba mirando porque
estaban envidiosos, evidentemente.
Por fin llegué a una zona con árboles y allí lo deje
enganchadito. Intenté moverlo hacia una rama más alta, pero ya no había coj****
de despegarlo de allí, asi que lo dejé tranquilo. Me fui a la escuela a por mi título, y antes
de irme, volví a acercarme para ver si el pájaro seguía en el árbol, por si se
hubiera caído. Pero no, seguía enganchadito, asi que le toque la cabecita y me
despedí de él.
Y bueno, para depedirme con algo más alegre, deciros que he
visto al doble de Stan Lee. Y también he visto a una señora con la chaqueta de
cuero más grande y más ochentera de todos los tiempos. Para que os hagáis una
idea os diré, que la parte de atrás de la chaqueta le llegaba a la altura de
las corvas.
Las corvas… me encanta lo de las corvas. Tengo que
escribirles una canción o un poema o una saeta.
¡Ah! También he visto un grafiti que decía “El kit de la
cuestión”. Se ve que te viene en un pack que incluye unos signos de
interrogación y unas letricas. Muy práctico.
Fiiiin